Para
aquellas personas que nos han dirigido sugerencias sobre las
clasificaciones de alojamientos comentarles que estamos procediendo
a su reclasificación.
Debido al gran volumen de los mismos esperamos que noteis
los cambios a partir del mes que viene.
Muchas
gracias por vuestra colaboración.
Por un mundo más responsable.
Como continuación de nuestras muestras de apoyo contra los desastres ecológicos y naturales, queremos expresas un rotundo NO a la GUERRA.
Una guerra que solo se basa en la explotación de petroleo puede ser evitada utilizando los motores que se están vendiendo como grandes novedades en televisión y prensa que utilizan hidrógeno o energia solar.
si nuestras informaciones no son erroneas, la investigación de motores de agua existió a principios del Siglo XX, pero por simples motivos económicos se abandono. Pensemos que mundo queremos dejarles a los demás y seamos consecuentes, apoyemos las energias renovables.
Las fallas.
En el momento de cerrar esta edición del boletín se comienzan a celebrar las fallas de Valencia.
Esta fiesta, enraizada en una antigua tradición, parece que se basa en antiguos ritos que anuncian la llegada de la primavera, utilizando el efecto purificador del fuego. Invitamos desde aqui a todas las personas a disfrutar de esta fantastica fiesta que pone de relieve la entrega de todo un pueblo durante un año para mostrar una obra que solo durará una semana.
Noticias de nuestros clientes.
Incluimos en este apartado aquellas noticias que nos han enviado nuestros clientes.
El Club Nautico Recreativo Sada nos ha informado que el día 15 de Marzo se celebrabo la regata Trofeo CNRS.
Del 7 al 9 de Marzo se celebro salon rural 2003. En los recintos de IFEMA en Madrid se celebro con el objetivo de difundir el trabajo que se hace en areas con grandes posibilidades de progreso y futuro. Apoyamos su iniciativa y esperamos vernos el año que viene.
En
la ruta de este mes nos queremos acercar a la comarca de
la Garrotxa, en Gerona.
Nos encontramos hoy en la región volcanica mejor conservada de la peninsula ibérica, en ella podemos encontrar más de 40 volcanes y 20 coladas de lava. Vegetación diversa: encinares, robledales y hayedos con unas mil especies de plantas con flor y 251 especies de animales invertebrados.
En 1982 se le declara Paraje Natural de Interés Nacional, su extensión es de unas 12.000 hectareas. El territorio protegido engloba once municipios, con un gran interes histórico.
En
la zona hay muchas rutas de interés para realizar, os indicamos
algunas de ellas a continuación:
En primer lugar la ruta de las coladas de lava, para ella nos acercaremos hasta Sant Joan les Fonts, es este un paraje de riscos basalticos y restos volcanicos.
Otra
de las rutas transcurre desde Besalú, que por si mismo ya
merece una visita hacia las hermitas romanicas de su entorno:
Sagrat Cor, Sant Ferriol, El Mor, La Miana, St. Fruitos
(imagen utilizada en muchos catalogos y anuncios), Briolf,
etc.
Otra
ruta de las hermitas románicas tiene lugar en la zona de
La vall de Bianya, por la que también transita la ruta de
la via romana que tiene un tramo muy bien conservado desde
Sant Pau de Seguries hasta El Pas del Traginers.
Sin
embargo hemos comentado que ibamos a hablar de los volcanes,
estos los podemos encontrar en la ruta que sale de Sant
Feliu de Pallerols por la antigua via del tren, hasta Sant
Iscle de Collfort, aqui veremos los volcanes de Fontpobra,
la Tuta, Can Tia, el Traiter y, desviandonos algo, los del
Puig Rodo y les Medes. Desde algunos puntos podemos dominar
toda la zona, tener impresionantes vistas de las poblaciones,
los valles, los pirineos, etc.
Otros
volcanes recomendables son los de Santa Margarida, del Racó
y el Croscat.
Otras
visitas imprescindibles: Olot,
es la capital de la comarca y guarda cosas interesantes,
cualquiera de los pequeños pueblos y masias también sorprenderán
al viajero y, sobre todo, no duden en disfrutar de su gastronomia
que, desde hace algunos años, se está cuidando de una forma
particular, todos los conjuntos románicos, declarados de
interes, recordar que en esta zona disponemos del sendero
de gran recorrido GR-2, rutas de bici y a pie, hay que disfrutar,
en general, su naturaleza, por la que es conveniente perderse.
Esperamos que disfruteis de todas las rutas de esta zona. Para más información podeis consultar la pagina web www.agtat.es o en nuestros portales.
Hola amig@s, como cada mes desde
GrupoBuho.com
(El Portal del Cuento) os enviamos uno de los cuentos que podréis encontrar en nuestra página.
La Fuente de la juventud (cuento popular Japones)
Había
una vez un viejo carbonero que vivía con su esposa, que
era también viejísima. El viejo se llamaba Yoshiba, y
su esposa se llamaba Fumi. Los dos vivían en la isla sagrada
de Mija Jivora, donde nadie tiene derecho a morir. Cuando
una persona enferma lo mandan a la isla vecina, y si por
casualidad muere alguien sin síntomas, envían el cadáver
a toda prisa a la otra ribera.
La isla, la más pequeña del Japón, es también la más hermosa.
Está cubierta de pinos y sauces, y en el centro se alza
un hermoso y solemne templo, cuya puerta parece que se
adentre en el mar. El mar más azul y transparente que
podáis imaginar, mientras que el aire, el aire es nítido
y diáfano.
Los dos ancianos eran admirados por el resto de la aldea,
que les admiraba por dos virtudes: su resignación y persistencia
a la hora de aceptar y superar los avatares de la vida,
y el amor mutuo que se habían procesado durante más de
cincuenta años.
El suyo, como tantos otros en Japón, había sido un matrimonio
concertado por sus padres. Fumi no había visto nunca a
Yoshiba antes de la boda, y éste sólo la había entrevisto
un par de veces a través de las cortinas, y se había quedado
admirado por su rostro ovalado, la gentileza de su figura
y la dulzura de su mirada. Desde el día del casamiento,
la admiración y adoración fue mutua. Ambos disfrutaron
de la alegría de su enlace que se multiplicó con creces
con tres hermosos y fuertes hijos, pero ambos también
se vieron sacudidos por la tristeza de perder a sus tres
hijos, una noche de tormenta en el mar.
Aunque disimulaban ante sus vecinos, cuando estaban solos
lloraban abrazados y secaban sus lágrimas en las mangas
de sus kimonos. En el lugar central de la casa, construyeron
un altar, en memoria de sus hijos y cada noche llevaban
ofrendas y rezaban ante él. Pero últimamente una nueva
preocupación había devuelto la congoja a sus corazones.
Ambos eran mayores y sabían que ya no les quedaba mucho
tiempo. Pero Yoshiba se había convertido en las manos
de su esposa y Fumi en sus ojos y sus pies, y no sabían
cómo podrían superar la muerte de alguno de ellos. ¡oh,
si tuviésemos una larga vida por delante!
Una tarde, Yoshiba sintió la necesidad de volver a ver
el lugar donde había trabajado durante más de cincuenta
años. Pero al llegar al claro del bosque, y observar los
árboles, tan conocido, se dio cuenta que había algo nuevo.
Tanto años trabajando allí, y nunca se había fijado en
que debajo del mayor árbol había un manantial de agua
clara y cristalina, que al caer parecía cantar, y su crujido,
como el de hojas de papel arrugadas, se mezclaba con el
murmullo de la hojas al ser movidas por el susurro de
la brisa al atardecer.
Yoshiba
sintió una terrible sed y se acercó a fuente. Cogió un
poco de agua y bebió. Al rozar sus labios, sintió la necesidad
de beber más, pero al ir a cogerla observó su reflejo
en el agua y vio que habían desaparecido las arrugas de
su rostro, su pelo era otra vez una hermosa y negra cabellera,
y su cuerpo parecía más vigoroso y fortalecido. Aquel
agua tenía un poder misterioso que lo habían hecho rejuvenecer.
Entonces sintió la necesidad de ir corriendo a decírselo a su esposa. Cuando Fumi lo vio llegar no reconoció a aquel mozo que de pronto se acercaba hacía la casa, pero al estar junto a él observó sus ojos y lo reconoció. Cayó desmayada al recordar sus años de juventud, pero Yoshiba la levantó y le contó lo que había ocurrido en el bosque. Decidió que fuese por la mañana, porque ya era de noche y no deseaba que se perdiera.
A
la mañana siguiente Fumi se fue al bosque. Yoshiba calculó
dos horas, porque aunque a la ida tardaría más por su
edad y la falta de fuerza, a la vuelta llegaría enseguida
porque habría recuperado su juventud. Pero pasaron dos
horas, y tres, y cuatro, y hasta cinco, por lo que Yoshiba
empezó a preocuparse y decidió ir él mismo al bosque a
buscar a su esposa.
Cuando llegó al claro, vio la fuente, pero no encontró
a nadie. Entre el murmullo de las hojas y el crujido del
agua, oyó un leve sonido. Como el que hace cualquier cría
de animal cuando está sólo. Se acercó a unas zarzas, las
apartó y encontró una pequeña criatura que le tendía los
brazos. Al cogerla, reconoció la mirada. Era Fumi, que
en su ansia de juventud había bebido demasiada agua, llegando
así hasta su primera infancia. Yoshiba la ató a su espalda
y se dirigió hacia casa. A partir de entonces, tendría
que ser el padre de la que había sido la compañera de
su vida.